Sol en invierno


En verano le damos muchísima importancia al cuidado de la piel en relación al aumento de su exposición al sol.

Y lo cierto es que en verano es cuando más expuestos estamos, pues además hace más calor y vamos más desprotegidos con buena parte de nuestra piel desnuda. Esto hace que extrememos las preocupaciones.

Sin embargo hay algo en lo que la gente está muy equivocada: en invierno, aunque no pegue el sol igual, éste quema de la misma manera o en mayor medida, incluso, que el resto del año. Es por esto que debemos cuidar  nuestra piel del sol.

No caigas más en el engaño de que los rayos UV no son una preocupación significativa de la piel en los meses de invierno. A continuación te contamos cinco consejos para ayudarte a combatir la radiación UV durante el invierno.

Utiliza un alto SPF

Utiliza mínimo un SPF30 para tu rostro, incluso cuando llueva o esté nublado o empiece a nevar.

Sin embargo, y por desgracia, un factor de protección por sí solo no te dará suficiente protección contra la radiación UV del sol. Un SPF30 tan solo supone que tu piel tardaría 30 veces más en quemarse que si la llevaras desnuda. Por lo tanto, es importante utilizar un alto SPF y, aun así, no abusar.

Evita broncearte en camas de rayos UVA

Broncéate de manera natural con el sol, pues realmente lo que estamos haciendo cuando vamos a una sala es exponer innecesariamente nuestra piel a una radiación que ni siquiera es natural.

Presta atención a los primeros signos de daño solar

Las arrugas, las manchas solares, la decoloración de la piel… son signos claros del daño solar. También estos signos nos ayudarán a saber si estamos utilizando el protector solar adecuado y, quizás, deberíamos empezar a pensar en cambiarlo por uno más eficaz.

Utiliza unas buenas gafas de sol

Los sombreros o las camisetas de manga larga nos ayudan a proteger nuestra piel del sol. Pero también lo hacen unas buenas gafas de sol, homologadas. Su protección UV nos ayudará a abstenernos de entrecerrar demasiado los ojos y de fruncir el ceño. De lo contrario, podrían aparecer prematuramente los signos de la edad en el contorno de ojos (lo que conocemos como patas de gallo).

Protege tus ojos, pero también tus labios

La piel del contorno de ojos y los labios es más delgada y, por lo tanto, más sensible que el resto de la cara. Es por eso que debemos utilizar un bálsamo para los labios y una crema de ojos adecuada con protector solar. De esta manera, conseguiremos protección e hidratación especialmente pensadas para labios y ojos.

La protección de tu piel del daño solar podría ser el cuidado más importante que puedes darle a tu epidermis. Puede que otros cuidados sean prescindibles, pero no lo es el protector solar para tu piel. Éste no debes olvidarlo nunca.

¿Cuáles son tus trucos para proteger tu piel del sol en los meses de invierno? ¿Qué protectores solares, contornos de ojos y labiales utilizas para no quemarte ni sufrir un envejecimiento prematuro de la piel?