Autobronceado

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Photo by Maciej Serafinowicz on Unsplash

En la pasada entrada os hablábamos de los preparativos que hay que llevar a cabo antes de ejecutar un autobronceado. Una vez realizados todos y cada uno de los puntos previos viene la parte interesante del proceso. ¿Estáis preparados? Aquí os descubrimos los pasos a seguir:

Elige tu auto bronceador correctamente

Las mousses están bien, pues son más fáciles a la hora de extender. Sin embargo, los sprays son ideales para las zonas grandes, como las piernas. ¿Cuál es la regla de oro? Siempre elegir un auto bronceador pensado para tu tono de piel, y no para el tono que queremos tener (que no suele ser muy objetivo).

Empieza el autobronceado desde abajo y ve subiendo

Aplica este tipo de lociones siempre con las manos limpias o utilizando guantes de látex, y hazlo siempre con movimientos circulares con porciones pequeñas (una cantidad aproximada de una cucharadita de té). Empieza por tus tobillos y termina en la zona de tus hombros, pero hazlo siempre muy suavemente. Deja tus brazos para el final. Es importante mantener este orden.

Ten cuidado al auto broncear tu cara

Acuérdate de extender bien el producto, especialmente en la cara. No querrás ir por ahí con manchas, ¿verdad? Ve a pequeñas cantidades y masajea tu piel facial con pequeños círculos hasta que la crema se absorba completamente. Aunque sea una obviedad, es buena idea tener un espejo grande a mano para que no se te escape ningún lugar de tu cara.

Limpia las imperfecciones

Si aun siguiendo todos estos consejos, nos hemos equivocado en algo y han quedado surcos y manchas en alguna parte de nuestra piel, podremos empezar de cero y/o corregir estas zonas determinadas frotando un limón durante dos minutos sobre manchas y surcos.

¿Utilizas algún auto bronceador para prolongar el morenito durante el invierno? ¿Cuál es que el usas tú?¿Tienes algún truco más que compartir con nosotros?

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