Protege tu piel del frío


Hace un par de entradas os dábamos una serie de claves a través de la cuales os indicábamos cómo proteger nuestra piel del frío otoñal e invernal. Entre ellas os hablábamos de la hidratación de cuerpo y piel y de abrigarnos correctamente. Pues ahí no queda la cosa. Os ofrecemos un par de consejos extras que tienen la misma importancia que los anteriores. Esperamos que os sean de ayuda de cara a proteger vuestra piel:

4# Humidifica tu piel

El aire seco es terrible para la piel ya que puede dar lugar a erupciones, abrasiones, descamaciones, grietas y lesiones dolorosas en la epidermis. Puedes prevenir algunas de estas situaciones antes de que sucedan con el uso de un humidificador. Los humidificadores son particularmente eficaces en la reducción de los daños causados ​​por la calefacción, que resecan mucho la piel.

5# Refréscate

El aire caliente y seco es el peor para la salud de la piel. El exceso de éste puede empeorar los problemas existentes de la piel y desencadenar espinillas, rosácea, acné, manchas y eczema. Por eso debemos tener tanto cuidado con el uso de la calefacción en invierno.

Si, por ejemplo, utilizamos un calentador o bomba de aire caliente (aparato de aire acondicionado con bomba de aire climatizada) podemos bajar un poco la temperatura o cambiar su orientación. En el caso de la calefacción, podemos regular su intensidad con cabezales termostáticos.

Los cambios bruscos de temperatura del frío a calor extremo y viceversa, también son perjudiciales para la piel. Mantener tu cuerpo a una temperatura confortable constante durante la mayor parte del día puede ayudar a reducir los daños en tu cutis.

Tú eres la única persona capaz de mantener un equilibrio de temperatura en tu piel para cuidarla al máximo en estos meses de otoño e invierno. ¡Nunca lo olvides!