Consumo de cerveza

Hace poco se celebraba el Día Mundial de la Cerveza. Una de las bebidas alcohólicas favoritas de muchas personas. Su consumo suele estar relacionado con celebraciones, reuniones entre amigos o como acompañamiento a almuerzos y cenas. Y es que, ¿Quien puede resistirse a una jarra de cerveza bien fresquita una calurosa tarde de verano? Si encima os decimos que el consumo responsable de una cerveza al día es beneficioso para la salud , ¿qué más podemos pedir?

Con un sabor muy peculiar, la cerveza está compuesta por malta (que aporta vitaminas y carbohidratos), Levadura, Lúpulo (le da frescor y tiene efecto sedante) agua (en su mayor proporción), silicio y gas carbónico. Hemos de decir que el aporte calórico que acompaña a la cerveza es muy bajo,  por lo que queda desmentido aquel mito acerca de que la cerveza engorda. Si tienes una “barriga cervecera” será porque no llevas unos hábitos muy saludables. Entre los beneficios que aporta la cerveza destacamos los siguientes:

Evita las enfermedades cardiovasculares.

Una de las cosas a tener en cuenta es que, con el consumo de cerveza, se elimina la grasa acumulada en las paredes de las arterias lo que hace que reduzca el colesterol malo y aumente el bueno. Al circular la sangre sin dificultad, el corazón funciona correctamente y conseguimos evitar y reducir el riesgo de  infartos.

Mejora el sistema inmunológico.

Sobretodo en las mujeres. Está comprobado que un consumo moderado de cerveza reduce la posibilidad de contraer enfermedades infecciosas. De tal manera, se consigue que nuestro organismo tenga un sistema inmunológico mucho más fuerte.

Reduce el estreñimiento.

Ya que tiene un alto contenido en fibra, lo que ayuda a mejorar la digestión y hacer que el transito intestinal funcione mucho mejor. Añadir también que es muy rica en nutrientes.

Previene el Alzheimer.

Gracias a su alto contenido en silicio, que nos protege de las enfermedades neurodegenerativas.

Enriquece nuestros huesos.

El mismo silicio es uno de los elementos principales que actúa aumentando la densidad ósea. De esta forma se previene la aparición de la osteoporosis y el riesgo de fracturas en los huesos.

Prolonga la vida.

Esto se debe al gran número de antioxidantes que contiene, que protege nuestro organismo retrasando la oxidación y el envejecimiento de las células. Como consecuencia nos ayuda a prolongar nuestra esperanza de vida un poco más.

Además de todo lo visto, hemos de añadir que la cerveza también previene la diabetes, mejora la memoria, combate el insomnio e, incluso se puede utilizar en numerosos tratamientos de belleza.  Además, si no te apetece beber alcohol, siempre te puedes tomar una sin. Aporta prácticamente los mismos beneficios.

Para terminar esta entradas debemos hacer hincapié acerca del consumo responsable de toda bebida alcohólica.