lactancia y belleza

La lactancia materna es el periodo que transcurre desde el momento en el que nace el bebé hasta que deja de ser alimentado a través de la leche procedente de su madre.  Durante este tiempo, la piel de la madre, debido a cambios hormonales y vasculares, a  un ritmo de vida agotador, al que cuesta adaptarse , a un desgaste físico y psicológico y otros factores, se ve perjudicada. De hecho, las consecuencias directas se traducen en sequedad, aparición de eccemas, estrías, flaccidez o manchas en la piel.

Es por ello que necesitamos darle a nuestra piel una serie de cuidados especiales. Destacaremos los siguientes.

Cuidados para nuestra piel.

  1. El consumo de líquidos, sobretodo de agua, es primordial para ayudar a que nuestra piel se mantenga hidratada.
  2. Además de beber líquido en abundancia, recomendamos hidratar nuestra piel a través de aceites y cremas hidratantes. Lo usaremos por todo el cuerpo. Haremos especial hincapié en el pecho, que es una de las partes que se ve más perjudicadas durante la lactancia.
  3. Para evitar las manchas que suelen aparecer en la piel como consecuencia de la exposición al sol, tanto durante el embarazo como en la lactancia, es importante utilizar una crema de protección solar con FPS alto, sobretodo en el rostro, ya que nuestra piel es mucho mas sensible durante esta época.
  4. El alcohol y el tabaco prohibidos totalmente. En el caso del alcohol, produce deshidratación en la piel de la madre. Además, hemos de tener en cuenta que todo lo que consumimos se traspasa al bebé a través de la leche materna. Con respecto al tabaco, además de los efectos nocivos que ya conocemos todos, afecta directamente al sistema respiratorio del lactante. Además, está comprobado que fumar disminuye la producción de leche materna.
  5. Di adiós a la cafeína. Como ya decimos, al bebé le llega todo lo que consumimos a través de la leche. Aunque no sea especialmente nociva, puede producir problemas en el sueño del pequeño.
  6. Llevar un estilo de vida saludable a través de una correcta alimentación, rica en fruta y verduras y otros nutrientes necesarios para el lactante. Dedicar un momento del día a practicar deporte. Ya sea salir a correr, dar un paseo con el bebé o entrenar un poco. La clave consiste en evitar una vida sedentaria. El mayor beneficio que nos aporta el deporte se traduce en la reducción del estrés y ansiedad que nos puede provocar la adaptación a la nueva situación en casa.

Y vosotras, ¿lleváis a cabo alguna práctica más? Podéis usar los comentarios de la entrada para contarnos vuestra experiencia durante la lactancia.