Limpieza facial

Sabemos que da mucha pereza, pero estamos seguros de que, después de que leas esta entrada, no dudarás en recurrir regularmente a la limpieza facial de tu rostro. Hay muchos factores externos que afectan a nuestra piel, tales como la contaminación, la exposición al sol, el polvo, el viento,el frío, el calor, la mala alimentación, el estrés, las hormonas y, por supuesto, la aplicación del maquillaje. Todos estos residuos afectan directamente a nuestro rostro, ya que generan una barrera que bloquea los poros, de forma que no se pueden eliminar las secreciones naturales, dificultando la oxigenación de la piel.  Como consecuencia se produce la irritación y el envejecimiento prematuro de nuestra piel.

Cómo llevarla a cabo.

Una buena limpieza facial consiste en una serie de pasos que compartiremos con vosotros:

  1. Desmaquíllate. Para ello utiliza el producto que mejor se adapte a tu tipo de piel. Nosotros solemos recomendar nuestra Agua Miscelar Beauty Purify. Limpia, desmaquilla y suaviza – Ojos, rostro y cuello. Incluso pieles extremadamente sensibles. Vierte un poco del producto en un algodón y remueve el maquillaje suavemente llevando a cabo movimientos circulares.
  2. El siguiente paso consiste en lavarnos la cara con agua caliente o aplicar vapor sobre esta. Como resultado se abrirán los poros de tal forma que será más fácil eliminar los restos que se acumulan en ellos.
  3. Exfolia tu piel. Aunque los dos primeros pasos son recomendables llevarlos a cabo a diario, la exfoliación se puede hacer cada dos semanas (ya que es un tratamiento más agresivo que puede resecar nuestra piel) Os aconsejamos aplicar el gel exfoliante con movimientos suaves, para no dañar nuestro rostro.
  4. Aplicación de una mascarilla. Con ella realizamos una limpieza de lo más completa. Las hay de muchos tipos. Nosotros os recomendamos nuestra mascarilla Beauty Purify Black Bamboo Carbon Charcoal. que limpia purifica y elimina el exceso de sebo.
  5. Hidrata tu piel. Usa la crema hidratante que mejor se adapte al tipo de piel que tengas. Lo podemos complementar con el uso de tu serum habitual y antiarrugas.

Si introduces esta rutina en tu día a día permitirás la oxigenación de la piel, retrasarás la aparición de las temidas arrugas, eliminarás puntos negros y evitarás la aparición del acné. Además tendrás una piel luminosa, suave y tersa. ¿A qué esperas para llevarla a cabo?