Queremos continuar nuestra exposición acerca de cómo evitar tener uñas débiles y quebradizas. En la anterior entrada os hablábamos de factores como la hidratación de la piel, el uso de dispositivos informáticos,  la alimentación, el consumo de hierro o la anemia, como consecuencia de la falta de este. Ahora es el turno del esmalte de uñas y sus efectos sobre ellas.

Dejas el esmalte en tus uñas durante demasiado tiempo.

Todos estos esmaltes contienen ingredientes de secado de humedad que debilitan la savia de la superficie de la uña. Además, el efecto de secado no termina una vez que el esmalte se ha endurecido. Los esmaltes de uñas contienen componentes irritantes que pueden dañar tus uñas. Si, además, los dejas por mucho tiempo esos componentes las irritan cada vez más.

La solución pasa por atender más a nuestras uñas y retirar el esmalte cinco días aproximadamente después de aplicarlo, cuando empiecen a desgastarse. Además se recomienda no volver a pintarlas hasta pasados unos días. De esta manera estaremos dejando que nuestras uñas descansen.

No utilizas el quitaesmalte adecuado.

Cuando no somos especialmente exigentes con el tipo de producto que aplicamos en nuestras uñas, no somos conscientes de que esto puede estar debilitándolas. Los quitaesmaltes, en general, son el hijo olvidado de la gasolina y el alcohol. Ahora entiendes por qué huele así, ¿verdad?

La acetona es lo que se ha utilizado de manera tradicional para eliminar el esmalte de nuestras uñas. Lo peor de todo es que ésta contiene aceites que las quiebran y debilitan.

La solución pasa, esta vez, por elegir quitaesmaltes bajos en soja y sin acetona, con aceites naturales que dejen tus uñas hidratadas.

¿Tienes o has tenido las uñas quebradizas y débiles? ¿Cómo hiciste para que se vieran más sanas?